El diálogo y los acuerdos, las mejores soluciones para la buena política: Laura Rojas

* La gran promesa incumplida es la justicia social y sin ella la Constitución es letra muerta: diputada Laura Rojas Hernández
* La Constitución es una norma viva que debe ser reclamada de manera cotidiana
* Más allá de ideologías, hay que trabajar en unidad para cumplir con la Carta Magna; colaboremos más estrechamente entre poderes, indica
Redacción

La Presidenta de la Cámara de Diputados, Laura Angélica Rojas, reconoció que el diálogo es un instrumento de la buena política, el acuerdo para encontrar las soluciones a los problemas que aquejan a millones de compatriotas, y la unidad en torno a la construcción de un México en el que nuestras hijas e hijos puedan crecer y vivir felices, seguros y en paz.

Indicó que, más allá de colores e ideologías, la historia nos convoca a trabajar en unidad para hacer cumplir las promesas que el texto constitucional ha hecho a las y los mexicanos. “Colaboremos más estrechamente entre poderes; quienes pensamos distinto debemos escucharnos, dialogar y construir para materializar el sueño consagrado en nuestra Constitución”.

En la ceremonia con motivo del 103 Aniversario de la Promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, realizada en el Teatro de la República, en Querétaro, afirmó que la gran promesa incumplida es la justicia social y mientras haya más de 60 millones de mexicanas y mexicanos en pobreza y en la marginación, la Carta Magna seguirá siendo letra muerta.

“Mientras la educación gratuita, de calidad y los medios para aprovecharla no sean una realidad para todas las niñas, niños y jóvenes; mientras no haya servicio de salud universal y gratuito de calidad, ni viviendas dignas y empleos bien pagados para todos, seguirá siendo letra muerta”, manifestó.

Agregó que mientras la justicia sólo sea accesible para los privilegiados, y la inseguridad y la violencia sigan cobrando vidas inocentes a diario; mientras las mujeres continúen ganando menos que los hombres, o violentadas de mil formas y muriendo a causa de una sociedad machista, la Constitución seguirá siendo letra muerta.

Subrayó que la Constitución Política es una norma viva que debe ser reclamada de manera cotidiana porque es el mejor instrumento para hacer frente a nuestros desafíos.

Aseveró que en la democracia hay que decirlo claramente: no podemos dar un sólo paso atrás; al contrario, hay que avanzar fortaleciendo las instituciones, la separación de poderes, los contrapesos y los límites al poder en todos los niveles. “Nunca nadie quiere volver a la prehistoria democrática en donde sólo una voz era escuchada. Ese es un logro de todos y tenemos que cuidarlo”.

Recordó lo que costó la construcción de nuestro régimen democrático, el pasar de un partido hegemónico de Estado a un sistema de partidos plural, que es expresión de la sociedad misma.

“Hay que recordar lo que costó pasar del hiperpresidencialismo a la división de poderes, y lo que costó diferenciar las tareas de Estado de las tareas de gobierno y delegar dichas tareas, como la organización de las elecciones, la protección de los derechos humanos, la generación de información estadística o la salvaguarda del derecho de acceso a la información a los organismos constitucionales autónomos”.

México vive tiempos de cambio y como en muchas otras ocasiones en nuestra historia estos tiempos generan esperanza, pero también incertidumbre; el orden constitucional es el mejor instrumento que tenemos para dar certidumbre a las y los mexicanos y quienes nos observan desde fuera.

En el Poder Legislativo entendemos la gran deuda que tenemos en materia de justicia social, asumimos la lucha por una sociedad auténticamente igualitaria, inclusiva, en la que todas y todos gocemos de plenas libertades para desarrollarnos y ser felices.

La Constitución, concluyó la legisladora, es un gran acuerdo político sobre los principios que nos dan identidad y conforma un instrumento normativo que sirve para resolver los diferendos que existen en una sociedad democrática, plural y diversa. Es un acuerdo en el que cabemos todas y todos.

Al acto asistieron alrededor de 450 invitados especiales: gobernadores, diputados federales y locales, senadores, líderes de partidos políticos, presidentes municipales, funcionarios locales y municipales.

Estuvieron el gobernador de Querétaro, Francisco Domínguez Servién; el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea; la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero; la presidenta de la Cámara de Senadores, Mónica Fernández Balboa; el secretario de la Defensa Nacional, Luis Crescencio Sandoval;  el secretario de Marina, José Rafael Ojeda Durán; Luisa María Alcalde, secretaria del Trabajo; Alejandra Fraustro Guerrero, secretaria de Cultura; Alfonso Durazo Montaño, secretario de Seguridad Ciudadana y otros funcionarios.

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